Erradicar de este mundo todo aquello banal sería un logro -sin duda- mas, en ocasiones reflexiono acerca de ello y me siento profundamente elitista y maquiavélica. Los unos, los otros, los de aquí, los de allá, todos andamos buscando cosas diferentes sin saber que vamos a llegar -queramos o no- al mismo fin.Sábado pasado fui al cine -el convencional-, hacia que no asistía a tan popular convenio social por lo menos unos 4 meses y acostumbrada ahora a asistir a ver buenas películas -sin duda mejores que las convencionales- en salas pequeñas con público limitado de aquel que no hace ruido, ni come palomitas , gentes de las que se levantan endormecidos de sueños pletóricos de pantalla, al ritmo del crujir de la imagen en la pantalla cuando el film ha terminado; caminan lentos y pausados con rostros que reclaman más belleza, más audacia, menos incomprensión.
En cambio, al encontrarse una con la gran mayoría de la población inmersos en colas eternamente insoportables y sin sentido -la gente aún no comprende que las entradas se pueden comprar con el cajero con la más absoluta comodidad?- me siento fuera de lugar ,cual pulpo en un garaje, percibo que el mundo físico al que parezco pertenecer no se corresponde con el imaginario que puebla mi mente.
En cambio, al encontrarse una con la gran mayoría de la población inmersos en colas eternamente insoportables y sin sentido -la gente aún no comprende que las entradas se pueden comprar con el cajero con la más absoluta comodidad?- me siento fuera de lugar ,cual pulpo en un garaje, percibo que el mundo físico al que parezco pertenecer no se corresponde con el imaginario que puebla mi mente.
A pesar del golpe que me supuso traicionar a mis adoradas rutinas cinematográficas la velada me dio que pensar durante largo tiempo. Vivir al margen de lo que ocurre socialmente es uno de los peores elitismos, pues todo y tener las mismas condiciones y destinos creemos pertenecer a una especie de corriente por encima de la vulgar materia.
Me siento hipócrita, burguesa o inclusa déspota. Pero soy así, no puedo sufrir las conversaciones vulgares sobre temas -para mi-trascendentales; no logro soportar la incoherencia, las opiniones sin fundamentos, las carcajadas sin motivo.
Siempre fui así o me volví de tal manera con los años. Creo que en mi esencia jamás me he negado, me recuerdo creando vida de los trozos de papel de plata del desayuno ya siendo niña, me recuerdo siempre detrás de libros, observando, mirando, pensando para mí. Quizás no se trata de sentirse ni mejor ni peor, simplemente diferente. Tal vez -muy posiblemente- los otros lo tienen bastante más fácil para sentirse complacidos con su vida, para ser felices al fin y al cabo. No puedo evitar sin embargo, sentirme especialmente complacida leyendo Verlain, Capital de la douleur en el metro en lugar del 'qué me dices' o 'Sport', me hace sentir siferente, especial y me mueve a mejorar mis aspectos culturales. Es eso negativo? sería del mismo modo en un mundo en que la extraña no fuera yo, me muevo por polos opuestos? quien sabe...
De todos modos, en época de exámenes una no da para mucho. A partir de Jueves día 15, fecha de mi último sacrificio por el estudio y el absurdo aprendizaje de fechas y calumnias, mi vida brotará por miles de páginas en blanco que me esperan ansiosas para ser bautizadas con las yemas de mis dedos. Cual pájaro encarcelado emprendo el vuelo. En breve.
Lara
Me siento hipócrita, burguesa o inclusa déspota. Pero soy así, no puedo sufrir las conversaciones vulgares sobre temas -para mi-trascendentales; no logro soportar la incoherencia, las opiniones sin fundamentos, las carcajadas sin motivo.
Siempre fui así o me volví de tal manera con los años. Creo que en mi esencia jamás me he negado, me recuerdo creando vida de los trozos de papel de plata del desayuno ya siendo niña, me recuerdo siempre detrás de libros, observando, mirando, pensando para mí. Quizás no se trata de sentirse ni mejor ni peor, simplemente diferente. Tal vez -muy posiblemente- los otros lo tienen bastante más fácil para sentirse complacidos con su vida, para ser felices al fin y al cabo. No puedo evitar sin embargo, sentirme especialmente complacida leyendo Verlain, Capital de la douleur en el metro en lugar del 'qué me dices' o 'Sport', me hace sentir siferente, especial y me mueve a mejorar mis aspectos culturales. Es eso negativo? sería del mismo modo en un mundo en que la extraña no fuera yo, me muevo por polos opuestos? quien sabe...
De todos modos, en época de exámenes una no da para mucho. A partir de Jueves día 15, fecha de mi último sacrificio por el estudio y el absurdo aprendizaje de fechas y calumnias, mi vida brotará por miles de páginas en blanco que me esperan ansiosas para ser bautizadas con las yemas de mis dedos. Cual pájaro encarcelado emprendo el vuelo. En breve.
Lara

3 comentarios:
No creo que debas sentirte elitista o incluso déspota, por tener tu própio critério o tus temas de interés. Piensa que la cultura , el arte, en todas sus facetas, es algo totalmente subjetivo, por lo que desde aquí aplaudo tu afán de saber más, creo en serio que la curiosidad no tan solo no mató al gato, si no que le hizo ser consciente de sus otras seis vidas. De todas formas, y sin ningún ánimo de contradecirte, creo que esa misma cultura debería ayudarte a comprender que otras personas piensan de forma distinta o que , en demasiadas ocasiones incluso, no piensan o no les apetece. Precisamente en esa variedad radica nuestra mágia, en la polaridad opuesta . A mí también me agotan e incluso a veces me producen somnolencia cierto tipo de conversaciones o de situaciones: jamás he leido un Sport o un Marca, ni he visto un partido de fútbol por la televisión. Me encanta leer y me apasionan el cine y la música, pero igual que conozco y aprecio a músicos, escritores y a cineastas que a otros les harían fruncir el ceño, también procuro disfrutar de la compañía de mi pareja o mis amigos, viendo una de esas aberraciones del celuloide que se mezclan entre los diamantes en bruto, escuchando hablar del último Barcelona-Madrid, o divirtiéndome en una disertación de opiniones sobre la final de Operación Triunfo. Desconozco si es la edad lo que me ha llevado a pensar así, la verdad es que hace bién poco pensaba como tú, pero quizás con los años de la pubertad cada vez más lejos, he aprendido a distinguir un amplio abanico de tonalidades entre el blanco y el negro y aún así sigo disfrutando como cuando era un crío, de la mayoría de libros, películas y discos que me encuentro.En última instancia creo que el mundo necesitaría más gente que piense como tú.
Ínteresante cuestionamiento que vuelve y vuelve. El problema del elitismo. A mi juicio el problema del elitismo radica el la división de clases y en la división-abrupta división- entre trabajo práctico y trabajo intelectual. La burguesía es la que nos cierra el camino a la cultura. Volviendo a poner en la palestra el término revolución y todo lo que ello connota.
El elitismo parte del elitismo monetario.
Y no porque la mayoría ve películas de hollywood o se alimenta de elementos culturales kitsch deberemos aceptarlos con resignación. Hay toda una lucha de conciencia contra el arte mercantil, contra las contradicciones sociales y contra los indiferentes.
El tema da para mucho...
Fue bueno leerte.
A todo esto, la capital de la douleur es de Paul Eluard.
Saludos
http://simio-organillero.blogspot.com
No dejé clara una cosa. "Volviendo a poner en la palestra el termino revolución..." Debía estar precedido por: Es necesario combatir la sociedad de clases ...
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